ENTENDIENDO NUESTROS VIÑEDOS

Nuestra apuesta por los vinos elaborados con variedades autóctonas riojanas (Tempranillo, Garnacha, Mazuelo o Graciano) en un marco de viñedos sostenibles es un reto para nuestro equipo de viticultura. El trabajo añadido a la investigación de las mejores condiciones para el desarrollo de las vides (orientaciones, tipos de poda, tratamiento de enfermedades, cargas por cepa, control del vigor, etc.) y el de la selección de los clones que más se ajustan a las particularidades de nuestra zona, a su altitud, a su orientación a sus suelos y a su microclima. Todo para conseguir los mejores tintos.

VIÑEDOS SOSTENIBLES

La bodega y la tecnología de que disponemos han sido pensadas para tintos de larga vida, respetuosos con las variedades y con las particularidades del terroir.
Como la búsqueda de la frescura y la longevidad de los vinos son nuestra obsesión, el parámetro de acidez de los mostos es un elemento capital. Todos los trabajos en la viña van encaminados a obtener la mejor acidez y uvas muy equilibradas. Nuestro programa incluye un cambio de procedimientos en el cuidado del viñedo como transición a hacia una viña ecosostenible con el fin de certificar en ecológico.

SELECCIÓN MASAL

El método tradicional de reproducción de ejemplares de vid para conformar nuevos viñedos o reponer faltas siempre fue producto de la observación y la experiencia. En todo momento primó el fenotipo, que es la herencia genética de cada ser vivo, donde vienen definidos todos sus caracteres físicos (tales como la altura, el tamaño del racimo, el grosor del hollejo, la resistencia a las enfermedades, el ciclo de maduración, etc.). Los viticultores, fruto del paso de las distintas vendimias a lo largo de los años, han sido siempre capaces de reconocer que plantas se adaptaban mejor al terreno, cual era más productiva o la que menos enfermedades sufría o, en el mejor de los casos, de cuales salía un mejor vino. Esta selección es la denominada masal que desde la llegada de la filoxera cayo en desuso, aunque hay bodegas que siguen recogiendo material vegetal de sus mejores cepas.

SELECCIÓN CLONAL

La reproducción clonal es agámica. Esto es una reproducción donde no hay función de las células reproductivas y el trabajo de viverista va encaminado a obtener plantas exactamente iguales sin variabilidad alguna. El procedimiento habitual consiste, lógicamente, en determinar que cepas se ajustan mejor a nuestros requerimientos agrotécnicos o enológicos. A continuación, a partir de un estudio de sanidad genética, se procede al clonado sin límite de la misma. El trabajo con clones certificados nos da la tranquilidad y la seguridad de que el comportamiento de cada una de las cepas será idéntico.

Existen multitud de opiniones sobre el camino que debe seguirse en las dos formas de obtención de nuevas plantas.
Sabemos que la selección masal ha sido la histórica y, gracias a ella, tenemos una enorme diversidad de cepas producto de la evolución en el medio natural. Además, nos proporciona plantas perfectamente integradas en el medio y con resistencias desarrolladas a cada zona de manera específica. Sin duda, la diversidad y la complejidad ganan con este método. Por otra parte, el sistema clonal nos da una mayor pureza varietal e información precisa de cada clon adquirido, que redundará en una viticultura más sencilla.